MEDITACIÓN RESPIRACIÓN


3.     ACTIVIDAD: MEDITACIÓN DE MINDFULNESS RESPIRACIÓN

ATENCIÓN EN LA RESPIRACIÓN
Recordemos que la atención a la respiración se utiliza porque tiene la ventaja de que sólo ocurre en el presente. No podemos respirar en el pasado o en el futuro. Si estamos respirando es ahora.
Cuando estás trabajando intenta parar para hacer una respiración con los ojos cerrados o abiertos observando un punto concreto, durante un minuto aproximadamente, puedes ayudarte con un timbre o alarma que programas en tu reloj o bien lo haces coincidir con la entrada o salida de una habitación. Si por ejemplo vas en un transporte público o en tu coche, cuando paras en algún semáforo o atasco aprovecha y hazlo de nuevo. De esta manera vamos con un proceso natural integrando la meditación en nuestras vidas.
Nos iniciamos en la primera práctica meditativa de Mindfulness, observando nuestra respiración podemos saber cómo nos sentimos en ese preciso momento.



Recursos:
Comenzamos la primera meditación de las sesiones de Mindfulness, es una de las más importantes, dado que desde el origen la respiración te ayuda a mantener la atención en el presente, te devuelve al aquí y ahora como un ancla, cuando observas tu ritmo respiratorio todo tu cuerpo se va calmando, relajando aportándote un mayor bienestar, equilibrio emocional y serenidad. De hecho, al nacer lo primero que hacemos es respirar como cántico a la vida.
Cuando respiramos profundamente se expanden los pulmones y el ritmo cardíaco se ralentiza.

Postura de meditación previa:
-Puedes sentarte en una silla, o en el suelo, pero siempre la espalda debe permanece erguida, como si te estiraran desde la coronilla hacia arriba, de esta forma se abre más el diafragma.
-Después coloca los pies en el suelo, paralelos a la cadera, o con las piernas cruzadas en el suelo.
-Luego observa las piernas y las partes del cuerpo que están en contacto con tu asiento.
-Imagina que caen los hombros ligeramente sin peso hacia abajo, como descansan los brazos.
-Coloca las manos sobre el regazo o encima de las piernas.
-Baja levemente el mentón hacia el pecho.
-Cierra lentamente los ojos.

 Sesión respiración:
Adopta una posición estable y cómoda y a continuación vas colocándote en la postura de meditación. Observa cada parte de tu cuerpo y permite que respire y suelte cualquier tensión atesorada en el mismo. Siente cómo el aire penetra por tus fosas nasales, la garganta, y penetra en tus pulmones, expandiéndose, a la vez coloca tus manos en el abdomen y nota como se eleva y desciende con cada inhalación y exhalación. Después vuelve a colocarlas sobre las piernas.
Permite ahora que tu atención se fije en tu respiración. ¿Cómo la experimentas es sosegada, calmada? ¿O forzada? Simplemente deja que sea lo más natural posible.
Si te distraes, no pasa nada, cuando asomen pensamientos, simplemente los observas, los dejas ir sin catalogar, y vuelves de nuevo a centrar tu foco en la respiración, es el ancla que te devuelve una y otra vez al momento presente. Cuando pasen unos 10 o 15 minutos vas regresando a tu momento presente.
Ahora vas volviendo, moviendo muy lentamente los dedos de las manos y los pies, estirando el cuerpo y moviendo el cuello a ambos lados de una manera pausada, poco a poco vas abriendo los ojos. Quédate con esta agradable sensación es como un nuevo despertar.


Una vez que has realizado la práctica de Respiración Mindfulness anota tus observaciones y experiencias.
1. ¿Cómo te encontrabas antes de la práctica?
2. ¿Cuánto tiempo le has dedicado?
3. ¿Qué sensaciones físicas corporales has notado? ¿Frío? ¿Calor? ¿Adormecimiento de piernas o brazos?
4. ¿Te ha costado centrar la atención en la respiración?
5.¿Cuando aparecen pensamientos que te distraen sabes darte cuenta y volver?
6. ¿Qué tal te has sentido al finalizarla?

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