MEDITACIÓN ESCÁNER CORPORAL


6.  ACTIVIDAD: MEDITACIÓN ESCÁNER CORPORAL
Título: ESCANEO CORPORAL
Este tipo de meditación puede desarrollarse tumbados o sentados, se trata de que focalicemos toda la atención en la revisión de cada parte de nuestro cuerpo, aceptándolo en cada momento tal y como lo experimentamos.
Recursos:
Este tipo de meditación puede ayudarte a centrar la atención y concentración cuando vamos observando cada parte de nuestro cuerpo por lo que evita en cierta manera que vuelvan esos pensamientos que a veces son recurrentes y que dificultan que la mente pare. De esta forma conseguimos potenciar más el ser que el hacer, somos más conscientes de nuestras emociones y sensaciones físicas asociadas al cuerpo. Esta práctica se debe realizar diariamente durante dos semanas con una duración de 30 a 45 minutos. Elija un lugar tranquilo, cómodo con la luz baja o incienso y disfrute de esta experiencia como un regalo que se hace a sí mismo y que le va a aportar mucha relajación, quizá debe echarse una mantita por encima dado que cuando el cuerpo permanece inmóvil puede bajar la temperatura. Es recomendable practicarla tumbados boca arriba, puede ser en una esterilla o encima de la cama, una vez que comienza la meditación no debe moverse.
Comenzamos:
 Túmbate boca arriba con las piernas y brazos separados del cuerpo, las palmas de las manos hacia arriba, si te resulta algo incómoda esta postura puedes realizarla sentada o sentado. Cierra lentamente los ojos. Conecta con cada parte de tu cuerpo que está en contacto con la superficie donde meditas (suelo o silla). Comienza con unas respiraciones naturales mientras notas como se eleva y desciende el abdomen.
Permite ahora llevar tu atención a los dedos de los pies (puedes primero centrarte en el izquierdo y luego en el derecho) lleva cada inhalación y exhalación hacia ellos y observa si experimentas alguna sensación, luego las dejas ir, después vas ascendiendo hacia la planta de los pies, tobillos, las pantorrillas, los muslos, parte inferior y superior del tronco, siempre apoyándote en una respiración consciente que te ayuda a volver al momento presente.
Después focalizamos la atención en los dedos de las manos (puede ser primero la izquierda y luego la derecha), en las palmas, muñecas, antebrazos, brazos, hombros y llegamos hasta el cuello. Siempre dirige una inhalación de energía y una exhalación de bienestar a cada parte del cuerpo que vas revisando, es como si una luz escaneara todo tu cuerpo, llenándolo de vida, fuerza, oxigenando todas y cada una de las células, tejidos, órganos de tu cuerpo con el aire que penetra por tus fosas nasales y va hasta tus pulmones.
Ahora continuamos y vamos centrando la atención en nuestro rostro, mandíbulas, labios, boca, nariz, orejas, órbitas oculares, entrecejo, coronilla. De igual manera siempre centrados en el ritmo de la respiración que se va acompasando poco a poco con el latir de tu corazón.
Cuando finalices tu escáner permanece unos segundos relajadamente y descansando, para después poco a poco ir abriendo los ojos, muy despacio vas levantándote.

VALORACIÓN DE MI PRÁCTICA
1. ¿Al realizar la práctica he observado alguna molestia en alguna parte de mi cuerpo?
2. ¿Me costó concentrarme a lo largo de la meditación?
3. ¿En algún momento sentiste adormecimiento?
4. ¿Qué es lo que te ha resultado más difícil?
5. ¿Cambiarías algo para que te ayude a focalizar más la atención durante la práctica?

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